sábado, 18 de octubre de 2008

Vivir mejor con huevos


Consideran al huevo como el alimento del futuro, y se lo asocia a la salud, la vitalidad y el bienestar, a pesar de la fama negativa que pesaba sobre él. El huevo logró revertir su imagen en los últimos años y ahora es considerado por los expertos como «el alimento del futuro», ya que es «sinónimo de salud, vitalidad y bienestar.
En ese sentido, la Organización de las naciones unidas para la agricultura y la alimentación (FAO) destacó al huevo como «el alimento más nutritivo de la naturaleza».
Todos estos aspectos del huevo ya ha sido mundialmente reconocido: Japón, España y Francia (tres de los mayores consumidores de huevos) tienen los menores índices de mortalidad cardiovascular entre todos los países industrializados del mundo.
En la actualidad, el huevo es considerado alimento funcional, ya que cumple con las definiciones de diferentes organizaciones como la del Instituto de los Tecnólogos del Alimento que los define como aquellos alimentos que proporcionan una ventaja fisiológica adicional más allá del cumplimiento de las necesidades alimentarias básicas y son considerados los alimentos del futuro por aportar beneficios extras para la salud.
De acuerdo a la categorización de la Asociación Dietética Americana (ADA) los huevos son alimentos que se encuentran naturalmente enriquecidos con componentes fisiológicos activos.
Según la ADA, la ingesta de alimentos funcionales tiene un efecto beneficioso en la salud cuando están consumidos como parte de una dieta variada.
Dentro de los beneficios funcionales más importantes que se le atribuyen se encuentran la gran variedad de vitaminas y minerales, especialmente las del tipo antioxidantes (Vitaminas E y A, Zinc y Selenio).
La colina, un vitaminoide esencial para las embarazadas y niños pequeños que interviene en el desarrollo de la memoria (un huevo contiene el 50 por ciento de las recomendaciones dietarias de este nutriente) y con su ingesta adecuada, mejoran las funciones cognitivas y de la memoria.
Un tipo especial de carotenoides -luteína y zaxantina-presentes en la yema del huevo que actúan previniendo la degeneración de la mácula del ojo, relacionada con la edad y el riesgo de sufrir cataratas, como también una disminución muy importante de la visión en los adultos mayores.
La FAO sostuvo que los huevos «son uno de los alimentos más nutritivos de la naturaleza debido a la calidad de sus proteínas y a la gran cantidad de vitaminas, minerales y sustancias esenciales que aporta».
Las proteínas son esenciales para el desarrollo y mantenimiento de nuestro cuerpo, ya que los músculos, los órganos, la piel, el pelo, los anticuerpos, las enzimas y las hormonas están formados por proteínas.
La proteína de huevo tiene un alto valor biológico de 93.7 por ciento.
Además es una proteína de alta calidad ya que contiene la proteína de mayor valor biológico (mayor aprovechamiento desde el punto de vista nutricional) luego de la proteína de la leche materna, sumado a la importancia de sus funciones:
Aporta beneficios en el sistema inmunológico.
Protege al propio huevo del ataque bacteriano.
Aumenta la saciedad y facilita el descenso de peso.
Contiene todos los aminoácidos esenciales que favorecen al mantenimiento y formación de la masa muscular, órganos, tejidos, anticuerpos y hormonas de nuestro cuerpo.
Además desayunar a base de huevos no sólo no engorda sino que, además, contribuye a la pérdida de peso। Los huevos proporcionan mayor sensación de saciedad, lo que evita «picotear» entre horas.La energía y las proteínas que aportan hacen que sea sencillo sobrellevar un régimen (no aparecen mareos, dolores de cabeza y sensación de vacío en el estómago característicos de otras dietas) sin que se hayan alterado las cifras de lípidos en sangre.


“Póngale huevos a su vida, son más sanos y económicos” (Abel Desestress)